BREGUET: LA REVOLUCIÓN DEL TOURBILLON

Desde que el relojero Abraham-Louis Breguet presentó la primera patente del Tourbillon, el mecanismo que permite que se reduzca el efecto de la gravedad en un reloj, han pasado 218 años. Un motivo de celebración y orgullo.


El nuevo Breguet para el 2019 es el Classique Tourbillon Extra-Plat Squelette 5395, con Calibre 581.

Abraham-Louis Breguet es quizá el relojero más famoso e importante de la industria, creador del intrincado mecanismo conocido como Tourbillon. La complejidad de su logro fue tal que en su vida solo pudo vender 35 relojes con este sistema. Si bien fue patentado en 1801, necesitó 10 años de pruebas e investigaciones, entre 1795 y 1805, para desarrollarlo. En una época en que el reloj se llevaba a lo largo del cuerpo, en posición vertical, Breguet pensó en cómo compensar la influencia de la gravedad en el funcionamiento del oscilador y, por lo tanto, en la precisión del movimiento. Gracias a un proceso exhaustivo de investigación, encontró respuestas.
Breguet tuvo una idea: colocar dentro de una jaula móvil que giraba sobre sí misma dos de las piezas u órganos claves de un reloj: el volante-espiral, un disco de metal que se encarga de la precisión y el mecanismo de escape, un dispositivo que regula el movimiento y genera el sonido tic-tac. La doble rotación de la jaula inspiró a Breguet para darle el nombre de tourbillon o torbellino.

DESCUBRIMIENTO TRANSFORMADOR
La firma celebra cada 26 de junio el día en que Abraham-Louis Breguet presentó la primera patente del Tourbillon. De eso han pasado 218 años. Este es un invento que inspira respeto. El reloj Classique Tourbillon Extra- Plat Automatique 5367 es, en este sentido, emblemático y presenta algunos de los elementos clásicos de Breguet, como la esfera en esmalte gran fuego, las horas descentradas con cifras arábigas y las agujas azuladas. El modelo Classique Tourbillon Extra-Plat Automatique 5377, con esfera de oro guilloché, juega con la asimetría y es también ejemplo de perfección. Ambos albergan uno de los movimientos automáticos más finos del mundo, de solo 3 mm de grosor, el Calibre 581.

UN MOVIMIENTO INGENIOSO

La habilidad del Calibre 581 (movimiento), con sus 80 horas de reserva de marcha, resulta del replanteamiento de sus principales componentes. El arrastre de la jaula es de manera periférica y no a través del piñón, que desaparece. Una solución original considerada por Abraham-Louis Breguet que, aunque necesita una rueda suplementaria engranada con el exterior de la jaula, permite ganar en finura. Sus 0,290 gramos ofrecen a la caja una ligereza extrema, producto de un trabajo de miniaturización que ha servido de base para la ejecución de una segunda complicación: la ecuación del tiempo. Esta permite indicar la diferencia entre el tiempo solar medio (horas y minutos civiles) y el tiempo solar verdadero (horas y minutos solares). El modelo Marine Tourbillon Equation Marchante 5887 lleva el mismo Tourbillon extraplano. La indicación del tiempo de esta complicación está acompañada por un calendario perpetuo.



NUEVOS VIENTOS
En el 2019 Breguet eligió para su nuevo Classique Tourbillon Extra-Plat Squelette 5395 esqueletizar el Calibre 581, un tributo al arte de la relojería. La firma retiró cerca del 50% de material a este calibre de oro de 18 quilates. A pesar de lo complejo de la fabricación y ensamblado, el oro ofrece ventajas técnicas: se endurece y por ello es más resistente para un movimiento esqueletizado, pero también es duradero y adaptable a un acabado manual. Así, el relojero de Breguet conjuga el grabado, el guilloché y el achaflanado a mano.

A lo largo del tiempo, el tourbillon ha evolucionado y se ha transformado sin perder la esencia que motivó su origen: la búsqueda de la perfección.


Classique Tourbillon Extra-Plat 5367 y Tourbillon Extra-Plat 5377, con diámetro de 41 mm y reserva de marcha de 80 horas.

Breguet Tourbillon Nro.1176 del Breguet Museum Collection.

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