CARTIER: MANIFIESTO DE ELEGANCIA

Ya suenan las alertas, la casa Cartier hace una curaduría de sus grandes emblemas.

Belleza sin reglas

La historia del Baignoire se remonta a 1912. Luis Cartier tenía la intención de hacer una pequeña revolución y lo consiguió: se cuestionó la forma circular de los relojes y decidió alargarla, demostrando así su talento y visión. El Baignoire pequeño tiene caja de oro amarillo de 18 quilates, agujas azuladas en forma de espada y cristal de zafiro. La corona y hebilla también son de oro de 18 quilates. El Baignoire Allongée es de tamaño mediano y su alargada figura es más arriesgada. Su caja es de oro blanco al igual que la corona perlada. El dial es plateado y las agujas de acero azulado tienen forma de espada. Ambos son un manifiesto a la pureza y la elegancia.

La joya de la casa

El Panthère representa uno de los diseños más emblemáticos de la maison. Este reloj, nacido en los años 80, está totalmente vigente y es más contemporáneo que nunca. Cartier ha decidido acompañar estas fiestas con dos Panthère: uno pequeño con caja de oro amarillo de 18 quilates y una corona decorada con un zafiro. El otro modelo, también pequeño, es de oro rosa engastado con diamantes. Una joya que mide el tiempo.

Energía absoluta

El Tank Francaise que se puede encontrar en tiendas es pequeño, con una caja arqueada de oro rosa de 18 quilates al igual que el brazalete. A los lados de la caja reposan diamantes, mientras que la corona ha sido cincelada para darle una forma octogonal, también de oro rosa. Genialidad a buen pulso.

Aporte geométrico

El Tank Américaine vio la luz en 1989, año en que Estados Unidos tenía gran influencia en el mundo. Esta versión posee una caja más alargada que el modelo original. Jugando con la geometría de sus líneas, conserva su aspecto rectangular, pero al mismo tiempo coquetea con las redondeces y los ángulos. Este modelo, en particular, tiene caja de oro rosa engastada con diamantes. La corona octogonal también está adornada con uno de talla brillante. Tiene cristal de zafiro y su correa es de piel de aligátor rojo vino.

Volar en sueños

Santos-Dumont es una pequeña exquisitez. Posee un calibre de cuarzo y su caja es de oro rosa de 18 quilates. Los colores de este artilugio combinan perfectos. Así, al cuerpo de oro rosa le viene bien el tono de acero azulado de las agujas, que también se ve en el cabujón que adorna la corona del reloj. Su correa es de aligátor gris. Concebido en honor al célebre aviador brasileño Santos Dumont, su forma geométrica lo hace un clásico inmune al paso del tiempo.

Tradición viva

Tank Louis Cartier es un modelo que el mismo fundador diseñó y vistió, por ello su nombre. Su riqueza es tal que sirve de referencia para los demás relojes Tank de la marca. De hecho, su forma rectangular y la parte superior con asas redondeadas simbolizan la contribución de Louis Cartier al estilo moderno que se denominara más tarde art déco. El modelo grande es de oro rosa de 18 quilates con correa de aligátor. Los Tank, más que relojes son un estado ánimo. No por nada, Andy Wharlol vestía uno, pero dijo que no lo portaba simplemente para leer la hora. Un reloj fetiche.

Extraordinaria ligereza

Ligero como un globo, el Ballon Bleu adorna las muñecas femeninas. Se caracteriza por su numeración en romanos, por su caja de oro rosa de curvas convexas con dial en guilloché y por sus manecillas en forma de espada. Su corona está cuidadosamente decorada con un cabujón de zafiro.

Creación sublime

El Ballon Blanc brilla y no es una metáfora. Lo hace gracias al resplandor de un diamante solitario alojado en la curva inferior derecha de su dial, en otras palabras, posicionado a las cuatro horas. Su caja es de 26 mm de oro rosa. El dial es plateado con efectos de rayos de sol y las agujas cuentan con un acabado de oro en forma de espada. Los secretos de los joyeros y relojeros combinan destrezas para materializar un trabajo que ya es parte de la historia.

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