HERMÈS: COMPLICES DE UNA ERA

En relojería, el diseño de una correa puede elevar un modelo clásico a otro nivel. La línea Cape Cod se renueva con un brazalete Chaîne D’Ancre que emula los eslabones de la caja del reloj.

El reloj Cape Cod, cuyo nombre evoca el célebre lugar de veraneo de la costa este de Estados Unidos, rompió con todos los códigos de la época de su lanzamiento, en 1991. Su original forma de un cuadrado dentro de un rectángulo, diseñada por Henri d’Origny, se convirtió en un clásico moderno para la casa Hermès. Sus detalles tradicionales, como los eslabones partidos a la mitad que se unen a una correa que revela el mismo patrón dividido en el cuero, motivo creado por Robert Dumas en 1938, se alían a la curvatura de sus números, inspirados en las líneas de la caja.

Para lograr el efecto de la nueva correa, los artesanos han ensamblado cuatro capas de cuero que han cortado minuciosamente. La doble vuelta, originalmente propuesta en 1998 por el diseñador Martin Margiela, se presenta en cuatro colores: negro, azul profundo, ámbar y rosa intenso. Estos tonos acompañan la forma emblemática de la caja de acero.

El resultado es una pieza original cuyo exigente proceso de producción aporta geometrías perfectas.


Cuenta con una esfera plateada opalina. Números árabes y marco de antracita.

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