HERMÈS: IDENTIDAD ÚNICA

El clásico Heure H se viste con una correa intercambiable de doble vuelta en bermellón, albaricoque, negro y estopa, que habla del dinamismo de los nuevos tiempos y de esa asociación tan natural entre moda y creación relojera.

Si hay algo que caracteriza a Hermès es el lujo. La letra H, además de ser la inicial de la marca es un símbolo de estilo, un sello en el mundo de la moda y la relojería que se refleja de forma glamorosa en la colección Heure H: un juego de códigos de elegancia y minimalismo, de precisión y atemporalidad.

Hermès siempre ha perseguido la perfección relojera, y una mente creativa en esa misma sintonía como la del diseñador Philippe Mouquet permitió atrapar el tiempo en uno de los símbolos de la marca: el reloj Heure H, que sigue despertando emociones desde que lo creara en 1996.

Esta pieza evoca las horas de una manera particular y divertida. Con los años gana en intensidad, dinamismo y frescura. Y si a eso añadimos las correas de doble vuelta que creó el diseñador Martin Margiela en 1998, el resultado es hermoso y una muestra de la experiencia marroquinera de la casa Hermès.

El Heure H es diseño y arte. La correa se integra perfectamente a la caja, permitiendo apreciar la icónica letra de dos maneras: en su acabado clásico, entre las asas de la caja, y en los motivos microperforados de la segunda vuelta de la correa. La perfección no deja escapar ningún detalle, pues para lograr ese efecto de transparencia se insertó entre las dos tiras de cuero una fina lámina de piel de color cemento. La caja, fabricada por los artesanos de la casa francesa, existe en dos versiones: la de acero, que combina con una correa albaricoque o bermellón; y la chapada en oro rosa, que se complementa con una de color negro estopa, tonos que contrastan con la esfera de laca blanca con cuatro cifras árabes y agujas metalizadas.

Esta creación deja en evidencia la complicidad entre el rigor estilístico y la técnica, unidos en función de la precisión. Características que revelan la creatividad que dio origen a un diseño bien pensado que sobrevive al tiempo.

ARTE Y PRECISIÓN
La caja cuadrada con la clásica H, del modelo original de Philippe Mouquet (1996), es de acero o chapada en oro rosa (al igual que sus hebillas) con cristal de zafiro. Las correas intercambiables están disponibles en piel de becerro albaricoque, bermellón, estopa y negro.


La relojería tiene un lugar privilegiado en la casa Hermès desde comienzos del siglo XX. En 1912 nace el primer reloj de pulsera de la firma.

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