IMPAKTO: LA VERDAD OCULTA

“Leer por el reverso” reúne a un grupo de artistas que se nutren de elementos de la cultura y el diseño pop para cuestionar desde su propia mirada la supremacía del arte sobre lo cotidiano.

FRASES DE (NO) FICCIÓN
LOS CONNOR BROTHERS USAN EL TEXTO Y LA IMAGEN PARA CUESTIONAR GRANDES TEMAS SOCIALES, USANDO COMO BASE LOS CONCEPTOS MÁS TRADICIONALES DE LAS EXPRESIONES POPULARES.

Llámame de todo menos ordinaria”, “No me importa lo que digan de mí, excepto que no sea la verdad”. Estas y otras frases acompañan los retratos de mujeres voluptuosas y sensuales sacadas de otra época, imágenes que pertenecen a “Pulp Fiction”, una de las series más reconocidas de los Connor Brothers.

James Golding y Mike Snelle son una dupla de artistas y escritores británicos que mezclan el texto y la imagen de publicaciones y libros antiguos para crear nuevos mensajes. Los de los años cincuenta han sido los elegidos. “Es un proyecto que seguimos desarrollando y que explora los límites porosos entre la verdad y la ficción”, y que además plantea la discusión de temas tan políticamente revolucionarios como el empoderamiento de la mujer. “Los libros originales que usamos contienen historias que son chocantemente misóginas, que narran capítulos de la época en la cual fueron escritos. Al añadirles texto esperamos subvertir estas imágenes y evitar que representen a la mujer como sumisa y con un rol parcializado en un mundo dominado por lo masculino. Darlas a ver como figuras fuertes y empoderadas”, explican.

El sentido del humor es algo que también define su arte y lo usan como una manera de comunicar ideas que, de otra forma, podrían ser incómodas de decir en voz alta. “La brecha entre la cultura popular y la alta cultura se ha ido cerrando desde hace casi 70 años. Ahora nos damos cuenta de que crear arte y disfrutarlo no es solo para las clases sociales altas”, expresan los Connor, recordándonos que hablamos de una expresión democrática representante de lo más actual, que atrapa momentos como una especie de cápsula del tiempo.

EDICIONES LIMITADAS
EL ARTISTA CUBANO CB HOYO SE APODERA DE PIEZAS CONSAGRADAS POR EL MUNDO DEL ARTE PARA REINTERPRETARLAS CON MENSAJES SALPICADOS DE SARCASMO.

Concebido por accidente, su estilo es el hijo singular de una caligrafía extravagante y del deseo de expresar sus pensamientos libremente. Así define CB Hoyo su trabajo. Según cuenta el artista cubano, decidió por diversión en el 2017 recrear una obra de Andy Warhol. El resultado, recuerda, fue un desastre al que le sacó provecho: la malograda pintura fue usada para escribir sobre ella y así nació el primero de una larga serie de “Fakes”, pinturas que recrean las obras de grandes maestros, pero con un giro particular. “Con una caligrafía casi errática, escribo sobre ellos mis pensamientos acerca de muchos temas actuales”, dice CB.

Para esta muestra, CB Hoyo expone la miniserie “Fake Sex”, que incluye recreaciones de las obras de Picasso, Modigliani, Warhol, Wesselmann, Toulouse Lautrec y Basquiat. “En el momento histórico en que fueron creadas, muchas de estas piezas causaron gran revuelo, no solo por su innovadora estética, sino también por su contenido erótico. Al añadirles frases humorísticas, las presento bajo una nueva luz que persigue atacar la seriedad y la doble moral con que usualmente se abordan los temas sexuales”, dice el artista.

Al apropiarse de obras de grandes maestros, CB Hoyo no cuestiona el arte, sino a la sociedad. “Nos ha tocado vivir en una era moldeada por las redes sociales y las noticias falsas, donde la autenticidad artística es altamente cuestionable”, expresa. Tal como hizo el pop en su momento, el creador usa la ironía y la sátira para criticar los valores y las ideas más arraigadas. Arte hecho para pensar.

DE MANGA Y ANIME
LAS PINTURAS E INSTALACIONES DE MIGUEL ÁNGEL POLICK TOMAN ELEMENTOS DE LA CULTURA JAPONESA PARA CREAR UNA PROPUESTA IMPREGNADA DE DE TALLES.

Miguel Ángel Polick ha sentido desde chico una especial fascinación por las series japonesas y el anime. En secundaria descubrió el Centro Comercial Arenales, conocido por los aficionados a series, música y videojuegos nipones, y algo cambió en su mirada estética. Desde el 2016 el artista peruano con estudios en Barcelona y egresado de la Pontificia Universidad Católica trabaja piezas basadas en este espacio comercial. Su debilidad por la cultura del cómic y la animación japonesa se ve plasmada en su lectura de lo cotidiano y en sus pinturas. De esa influencia, explica, recoge algo de la saturación visual tan característica de su trabajo, parte también del movimiento superflat, que inició el artista japonés Haruki Murakami y del que Polick es seguidor. “El manga y el anime siempre fueron considerados como un arte popular, una manifestación cultural de baja jerarquía, pero que a la vez llega libremente a un grupo masivo”, afirma el artista.

Este tema recurrente le ha permitido con el tiempo desarrollar un lenguaje cuestionador: una imagen de la vista interior de una de las tantas vitrinas que pueblan esta galería, plasmada en una de sus pinturas, puede hablar del tiempo, de lo escondido o de todo aquello que está a la vista, pero no se ve. Casi como revelar el rostro oculto de una comunidad, y todo matizado con una gran cantidad de detalles. “Mientras más real sea mi referencia, me acercaré más a un acabado hiperrealista. Me parece interesante el juego entre lo real y lo representado, entre la escala y la proximidad que existe entre la obra y el espectador, cuando por momentos lo representado es percibido como real”, enfatiza el artista.

Para Impakto, juega con la pintura y la instalación con el fin de crear un universo de elementos reconocibles, pero fuera de contexto, como muñecos, repisas o cajas de DVD. Una mezcla que merece más de una mirada.

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