JAEGER-LECOULTRE: CLÁSICO RECARGADO

Meteorite es un logro técnico que agrega más valor a la historia de la marca. Esta reinterpretación del Master Grande Tradition Gyrotourbillon 3 de edición limitada solo ofrecerá ocho piezas.


El Master Grande Tradition Gyrotourbillon 3 Meteorite lleva el Calibre 176 y tiene 45 horas de reserva de marcha.

En Jaeger-LeCoultre todo empieza con sus diseñadores, quienes crean máquinas poderosas desde su imaginario. A esos dibujos los llaman croquis, una visión plasmada en una hoja en blanco. Si ellos se envuelven en un estado de iluminación, lo que sucede con los artesanos que traducen estos dibujos y los fabrican con meticuloso cuidado, es un paso más allá en el proceso de la creación. Es el camino hacia la perfección.

Esto se repite incluso con las revisiones de grandes clásicos: esos relojes que han marcado un hito para las casas fabricantes. Piezas antiguas pueden ser reinterpretadas y mejoradas. Es, posiblemente, la forma en que un reloj puede alcanzar la madurez.

Este es el punto de partida de Jaeger-LeCoultre para presentar la nueva versión del Master Grande Tradition Gyrotourbillon 3, un cronógrafo digital originalmente creado en el 2013 para celebrar los 180 años de la marca. Esta nueva versión ha sido bautizada como Meteorite y combina el tourbillon multiejes, propio del modelo, con la tradición artesana de primer nivel.

COMPLEJIDAD MECÁNICA

El Master Grande Tradition Gyrotourbillon 3 Meteorite recibe su nombre gracias a las incrustaciones en su estructura del meteorito Gibeon, hallado en Namibia y que colisionó con la tierra en la era prehistórica. Este meteorito es una aleación de hierro y níquel con una estructura de cristal que brilla delicadamente al recibir la luz solar y está integrado en los puentes de alpaca, pero también en la esfera que indica la hora, pues alberga un disco de meteorito en el centro rodeado de un anillo de aventurina (variedad del cuarzo).

Otra esfera con un disco de aventurina y un anillo con esmalte grand feu blanco alberga el segundero a las 9 horas y una ventana con los minutos que se expresan en un contador digital.

Una esfera a las 3 horas indica el día y la noche, e incluye una placa con las veinticuatro horas y dos semicírculos de oro: el superior con una figura de luna creciente y estrellas en oro rosa pulido sobre un fondo azul oscuro; el inferior, en blanco con la imagen del sol decorada con guilloché y sus rayos grabados a mano. Estas tres esferas asimétricas atraen la mirada hacia el tourbillon expuesto.

En el fondo se exhibe la genialidad estética de este cronógrafo digital con caja de 45 mm: el movimiento se adorna con tornillos azulados, rubíes, el brillo de los puentes, las platinas y las perforaciones de joyas martilladas y pulidas a mano y el acabado mate del exterior.

El uso del meteorito es producto de una habilidad dominada por contados artesanos por el nivel de destreza y precisión que requiere. Los artistas de Jaeger-LeCoultre pueden realizar esta tarea con profesionalismo. Todo parece indicar que lo complejo es para ellos sinónimo de belleza mecánica.

Agregue un comentario

Su dirección de correo no se hará público. Los campos requeridos están marcados *