OMEGA: AVENTURA EXTREMA

Reafirmando su reputación como fabricante de relojes resistentes y precisos, Omega diseño el Seamaster Planet Ocean Ultra Deep Professional, el modelo que acompañó a Victor Vescovo en su inmersión de 10 928 metros al fondo de la fosa de las Marianas.


Antes de emprender el viaje hacia el fondo de la fosa de las Marianas, el Seamaster Planet Ocean Ultra Deep Professional fue sometido a diversas pruebas para garantizar su resistencia hasta 15 000 metros de profundidad.

Desde la primera mitad del siglo pasado, Omega ha estado presente en las hazañas más importantes de la humanidad. Su participación ha sido crucial en diversas misiones de exploración espacial y submarina, en las que la exacta medición del tiempo constituye una cuestión de vida o muerte. El vínculo de la marca con el terreno de la investigación oceánica se remonta al año 1932, cuando lanzó el Omega Marine, su primer reloj de buceo. En 1934, el modelo fue usado por Charles William Beebe, el explorador estadounidense que realizó una inmersión de, aproximadamente, 914 metros (una profundidad insólita para la época) a bordo del submarino Bathysphere. La tecnología ha avanzado vertiginosamente desde entonces. Ahora, casi 90 años después de aquel mítico viaje, un reloj de la maison ha vuelto a protagonizar una aventura extrema.

A comienzos de este 2019, Victor Vescovo pilotó su sumergible Limiting Factor hasta el fondo de la fosa de las Marianas, el punto del océano más profundo al que ha llegado el hombre. La inmersión de 10 928 metros estableció un nuevo récord mundial. Alrededor de la muñeca del valiente explorador, estaba el Omega Seamaster Planet Ocean Ultra Deep Professional, un reloj diseñado especialmente para la misión.



Crear una pieza de tiempo preparada para soportar las condiciones de ese nivel de profundidad no fue tarea fácil. La marca tuvo que cuidar cada detalle de su diseño para asegurar su completa funcionalidad durante el viaje. Al igual que el casco de presión del Limiting Factor, el bisel, la caja y la corona del reloj son de titanio grado 5, uno de los materiales más resistentes que existen. Para garantizar que su cristal de zafiro no se rompiera a causa de una presión tan elevada, Omega se inspiró en el diseño de ojo de buey del sumergible, con lo cual logró que la presión se distribuyera uniformemente sobre el cristal, evitando puntos de presión. Asimismo, utilizó Liquidmetal® para asegurar la inquebrantable unión del zafiro a la caja, un método de soldadura en caliente con patente en trámite.

A pesar de ser una pieza de insuperable resistencia, su caja mide tan solo 2.8 milímetros de grosor, y a ella están integradas las asas. Para elegir el material de la correa, la maison aprovechó su experiencia en la creación de relojes aptos para la exploración espacial, y optó por usar poliamida y un cierre Velcro. Antes de la misión, el Seamaster Planet Ocean Ultra Deep Professional fue sometido a diversas pruebas de presión en las instalaciones de Triton Submarines en Barcelona, y se comprobó su resistencia y precisión en un ambiente de hasta 15 000 metros de profundidad.

Omega puede estar orgullosa de haber creado no solamente el primer reloj en llegar a la Luna, sino también el primero en llegar al fondo del mar.

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