RIEDEL: UN BRINDIS PARA CELEBRAR

Para la marca austriaca, la cristalería es la portavoz de una bebida. Por ello, lanzan Riedel Bar Drink Specific Glassware, su colección dedicada a la coctelería.

Una necesidad en el mercado, en los restaurantes y bares impulsó a la marca a crear Riedel Bar Drink Specific Glassware. “Siempre hemos apoyado que los consumidores demanden mejores copas y vasos, porque creemos que elevar cualquier experiencia eleva todas las experiencias”, explica el CEO y presidente de Riedel, Maximilian J. Riedel.

La colección responde a dos grandes frustraciones de la industria: el desplazamiento del líquido en el vaso o la copa por los cubos de hielo y la percepción distorsionada del consumidor de estar mal servido. Los cubos de hielo largo desplazan más líquido en el vaso y esto influye en la idea de estar mejor servido. Si solo entra un cubo pequeño, ocurre poco desplazamiento y el nivel del líquido es menor, lo cual hace pensar que se ha servido menos.

La elaboración de esta línea fue un trabajo meticuloso que necesitaba de expertos, como el mixólogo Zane Harris, con una carrera de casi dos décadas y experiencia en mecas de la coctelería, como Dutch Kills y Maison Premiere, en Nueva York. Con 24 años, Harris abrió su primer bar en Seattle, el Rob Roy, dos veces integrante de la lista de los 50 bares más top de la revista Esquire y de los mejores bares americanos de la revista Playboy. En el 2009 empezó, junto con otros bartenders, el movimiento a favor del hielo de formato largo, que ahora se encuentra en los mejores bares del mundo. Su conocimiento quedó plasmado en el resultado.

Zane Harris prestó especial atención para el desarrollo de estos seis diseños al tamaño, forma, volumen y capacidad para el hielo, un concepto completo jamás explorado por ninguna otra compañía de cristalería. Si bien se inspiran en cocteles clásicos, como the old fashioned, manhattan, daiquiri o un sour, pueden ser usados para infinidad de bebidas.


Riedel convocó al mixólogo Zane Harris para diseñar esta línea de vasos. Su experiencia fue básica para definir la colección.

EN LA JUSTA MEDIDA
Los vasos Highball y Rocks, el primero recomendado para un tom collins y el segundo para the old fashioned, han sido desarrollados para el cubo de hielo estándar (3,25 cm) y para el formato más largo (unos 5 cm), favorito entre los restaurantes y bares de lujo. “El hielo tiene la mayor influencia en el diseño de la cristalería, porque está prácticamente en todas las bebidas, no solo en los cocteles”, sostiene Harris.

En el caso del vaso Neat, lo más importante es que en la parte en que se vuelve más grueso aparece una marca para las dos onzas (60 ml), una gran herramienta para el bartender. Es perfecto para bebidas como el sazerac. Por su parte, el Fizz Glass, por su forma, puede ser usado cómodamente debido a su interior de líneas paralelas y rectas, lo que evita el derrame de la bebida. Ideal para un ramos gin fizz.

La copa Nick & Nora, llamada así por los personajes del thriller “The Thin Man”, asegura un sorbo sin esfuerzo. Su curva interior fuerza a colocar la cabeza hacia atrás cuando se toma una bebida fuerte, como un martini o manhattan, lo que hace que llegue al medio del paladar en vez de a la punta de la lengua, que es más sensible.

El Sour Glass, por último, está pensado para el deleite de un pisco sour o daiquiri.

La colección ha sido diseñada para considerar el valor de los sabores, la eficacia del bartender y la reducción de la huella de carbono. Esta es la única línea de cristalería que combina todos estos conceptos. Si eres un entusiasta de los cocteles, este es el paso para ir más allá.


En la imagen, los vasos y copas (de izquierda a derecha) Neat, Rocks, Nick & Nora, Sour, All Purpose, Highball, Fizz y Mixing.


La primera vez que se publicó la palabra coctel, en el contexto de una bebida alcohólica, fue el 13 de mayo de 1806 en el periódico “Balance and Columbian Repository”, de Hudson, Nueva York.


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