TAG HEUER: EL LENGUAJE DE LA VELOCIDAD

Siete días duró la exigente Carrera Panamericana de México y los pilotos de Tag Heuer superaron la prueba un año más, acompañados del glorioso cronógrafo Heuer Carrera.

La Carrera Panamericana de México es una de las competencias de autos clásicos más importantes del mundo. La Pana, como muchos conocen este rally, se inauguró en 1950 y su exigencia es enorme: se deben cruzar 3200 km durante siete días, desde el sur hasta el norte del país. La ruta de este año empezó en Oaxaca y culminó en la Catedral de Durango. Y TAG Heuer estuvo presente.

El Commander es el nombre con el que se bautizó el aerodinámico Studebaker de 1954, automóvil que representó a la marca suiza de relojes y que fue pilotado por Hilaire y Laura Damiron, pareja de esposos, dupla de corredores miembros del equipo TAG Heuer y grandes amigos de la casa que ya han demostrado sus habilidades en años anteriores: campeonaron en la Carrera Panamericana del 2016 y quedaron en segundo lugar en las del 2017 y 2018.

La ruta es bien conocida por los Damiron. Hilaire es francés y expiloto de motociclismo, mientras que Laura es brasileña. El primero pasó por Brasil hasta que se mudó a México. En 2009 descubrió la Carrera Panamericana y desde entonces participa cada año. En el 2015 Laura se convirtió en su copiloto y juntos se volvieron un dúo dinámico.

Este año, tras cruzar la meta con un tiempo total de 5 horas, 38 minutos y 39 segundos en las etapas de velocidad, Hilaire comentó: “Después de siete días de un trabajo intenso y lleno de desafíos que nos hacen llegar al límite, estamos orgullosos de concluir la competencia. Como pilotos nos esforzamos constantemente por la alta precisión y la fuerza mental, valores que compartimos con TAG Heuer”.

Al cruzar la meta fueron recibidos por la leyenda de la Fórmula 1 y dos veces campeón del Indy 500, Emerson Fittipaldi, que también participó en la etapa de velocidad, Espinazo del Diablo, recorriendo unos 33 860 kilómetros.

LA FORTALEZA DE UNA MÁQUINA

Esta carrera inspiró desde sus inicios a Jack Heuer, nieto del fundador de la relojera suiza, a bautizar en honor a esta competición, en 1963, uno de los relojes de pulsera más apreciados del globo: el Heuer Carrera, un deportivo clásico diseñado acorde a las necesidades de los competidores de rally.

Heuer creó este cronógrafo en 1963 y lo colmó de potencia, elegancia, personalidad y eficiencia. Su esfera limpia y los marcadores espaciados y luminiscentes permiten una lectura inmediata en una sola mirada; son resistentes al agua, a prueba de golpes y antimagnéticos. Una serie de detalles que siguen definiendo esta colección hasta el día de hoy. Se trata de relojes y cronógrafos que incluyen movimientos particulares, desarrollados específicamente para cada pieza.

La colección TAG Heuer Carrera Cronógrafo reúne una serie de piezas de alta precisión que se han reinventado con el tiempo sin perder su espíritu ni fortalezas. Fueron pensados para arriesgados pilotos, para aventureros que no le temen a la velocidad.


En la meta, los competidores fueron recibidos por la leyenda de la Fórmula 1, Emerson Fittipaldi.


Los esposos Damiron hicieron un tiempo total de 5 horas, 38 minutos y 39 segundos.


JACK HEUER IDEÓ EL HEUER CARRERA EN 1963 Y CAMBIÓ EL MUNDO. TENÍA TODA LA POTENCIA Y ELEGANCIA DE UN DISEÑO HECHO PARA PILOTOS.

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