TISSOT: EN LA RUTA

La marca Alpine de autos deportivos y Tissot se unen para crear una colección de relojes que lleva lo mejor de estos dos mundos: la eficacia, la precisión y las líneas clásicas. Son relojes que representan la velocidad y los retos.


La caja del Tissot Alpine On Board Cuarzo se puede separar y colocar en el tablero del auto.

Entre los aliados de la casa Tissot en el mundo deportivo está Alpine. Su colaboración se remonta a los años sesenta, cuando la marca francesa de autos deportivos logró títulos tan importantes como el Campeonato Mundial de Rally de 1973. Esta confianza se ha renovado con el correr de los años y ahora se unen para lanzar el Tissot Alpine On Board Cuarzo y el Tissot Alpine On Board Automático. Ambos con ese característico detalle naranja en sus tres agujas que recuerdan los tableros de mando de los Alpine sesenteros.

Los fanáticos del automovilismo sabrán reconocer los detalles de este homenaje y aplaudir la entrega. El Tissot Alpine On Board Cuarzo ofrece un atributo versátil, pues su caja se puede desprender y colocar en el tablero. Además, una letra A, símbolo de Alpine, adorna el segundero. Su gran caja de acero inoxidable de 45 mm alberga un movimiento de cuarzo y la correa de piel perforada emula los volantes de los autos de carrera clásicos.


Las perforaciones de la correa de piel emulan los volantes de los autos clásicos.

POR BUEN CAMINO

Para consentir a los conductores ávidos de aventuras, la casa suiza presenta también el Tissot Alpine On Board Automático que cuenta con un movimiento Valjouux A05.H31, de 60 horas de reserva de marcha. Esta caja también goza de la facultad de separarse de la correa para fijarse en el panel multimedia del carro.

La evocación a los autos de los años sesenta también está presente, pues el dial recuerda los contadores del Berlinette, el famoso auto Alpine A110 con el que la compañía ganó el Campeonato Mundial de Rally de 1973, en Montecarlo. Algunos detalles tomados del Tissot PRS 516, como las agujas, los pulsadores que simulan pistones y los orificios en la correa de cuero, terminan de englobar el aire deportivo de esta pieza.

Ambos relojes, a pesar de compartir elementos y funcionalidades, terminan siendo piezas únicas que permiten un viaje en el tiempo a las épocas doradas de las carreras automovilísticas, pero con una alta dosis de modernidad y tecnología.


El Tissot Alpine On Board Automático puede desmontarse de su correa y colocarse en el panel multimedia del auto.

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