VACHERON CONSTANTIN: EL COSMOS EN LA MANO

La elaboración de un reloj va más allá de su ingeniería técnica, es el arte mismo de medir el tiempo. Esta ciencia llamada horología es usada con destreza por los artesanos de Vacheron Constantin, para la elaboración de sus calendarios perpetuos, entre ellos el nuevo Patrimony Perpetual Calendar Ultra-Thin.


El reloj Patrimony Perpetual Calendar Ultra-Thin tiene una reserva de marcha de 40 horas. La caja es de oro rosa de 18 quilates y tiene funciones de horas, minutos, calendario perpetuo y fases de la luna.

La terminología relojera nos regala un vocablo que podría sonar contradictorio: la complicación. Se le llama así a las funciones de un reloj mecánico que van más allá de señalar la hora, los minutos y los segundos. Una de las grandes complicaciones ha sido incorporar a los relojes un calendario perpetuo (esa genialidad que permite que el artefacto marque los días, meses y años). Elaborarlo es un reto que demanda años de investigación y pruebas. ¿La razón? Pues los relojes están pensados para mantenerse a través de las generaciones y, para ello, es necesario no errar en el conteo de los años bisiestos que cambia con el correr de los siglos.

Este tipo de diseños exige precisión de astrólogo y la casa Vacheron ha dedicado su vida, desde su fundación en 1755, a este propósito. En 1884, la firma presentó el primer reloj de bolsillo con calendario perpetuo, marcando así un hito en su ingeniería. Y esto gracias a la invención de un componente llamado cámara (correspondiente al Calibre 2755), un disco donde la profundidad de sus muescas permite indicar los meses de 28 y 29 días.

Así, Vacheron Constantin se ha dado a la tarea de darnos finas obras de astrología: lo hizo con un regalo en 1929 al rey Fuad I de Egipto, un reloj de bolsillo que combinaba un cronógrafo, un calendario perpetuo y un repetidor de minutos. Hacia 1967, presentó el Calibre 1120, de apenas 2.45 milímetros de espesor que sería la base para dar vida posteriormente al Calibre 1120 QP y al nacimiento del reloj de pulsera ultrafino con calendario perpetuo, de 1984. La complejidad de su arte también se aprecia en el reloj Saint-Gervais, del 2005, equipado con el Calibre 2250, con un calendario perpetuo, un tourbillon y una reserva de marcha de 10 días.


El Calibre 1120 QP, creado en 1984, es el corazón del nuevo Patrimony Perpetual Calendar Ultra-Thin y una joya técnica y minuciosa.

GRANDES COMPLICACIONES

Sus dos últimos lanzamientos solo confirman que el desarrollo de sus técnicas es permanente. El Traditionnelle Twin Beat Calendario Perpetuo es un reloj especial: su dial indica las horas, los minutos, la fecha, el mes, el ciclo de los años bisiestos y la reserva de marcha. Sucede que cuando el reloj no se lleva puesto, su dueño puede disminuir el Calibre 3610 QP con el fin de garantizar una reserva de marcha de al menos 65 días (dos meses). Para ello, el sistema mecánico está adaptado para pasar instantáneamente del modo “activo” al modo “reposo”. Este cambio es visible en una de las ventanas dispuestas en el dial, a la altura de las 9 horas. Por otro lado, un segmento dorado, decorado con un guilloché hecho a mano, se ha introducido dentro del área externa del cristal de zafiro.

A este se sumó el gran estreno del Patrimony Perpetual Calendar Ultra-Thin que cuenta con el magistral Calibre 1120 QP (ya lanzado en 1984) y con una reserva de marcha de 40 horas. La caja es de oro rosa de 18 quilates. El dial es azul oscuro y el oro rosa también está presente en los marcadores de la hora. Tiene una correa azul oscuro de piel de cocodrilo.

Son piezas de coleccionismo, de estudio, históricas, que elevan la categoría de un reloj al nivel de una obra de arte. Joyas que aceptan perfectamente el término alta relojería.


El Traditionnelle Twin Beat Calendario Perpetuo puede garantizar una reserva de marcha de 65 días (derecha) y el Saint-Gervais, del 2005 (izquierda)

UNA DE LAS GRANDES COMPLICACIONES DE LA ALTA RELOJERÍA ES EL CALENDARIO PERPETUO, QUE EXIGE PRECISIÓN DE ASTRÓLOGO. LA CASA VACHERON HA DEDICADO SU VIDA, DESDE SU FUNDACIÓN EN 1755, A PERFECCIONAR ESTA GENIALIDAD.


Reloj de bolsillo regalado al rey Fuad I de Egipto en 1929. Es de oro amarillo de 18 quilates, con sonería.

Agregue un comentario

Su dirección de correo no se hará público. Los campos requeridos están marcados *