W&W2020 – HERMÈS: TOMAR LAS RIENDAS

Son obras que están a la altura de la maison y que dominan el gusto de los más exquisitos fanáticos del arte relojero.

Un objeto entre el tiempo y el espacio, eso representa el reloj Arceau L’heure de la lune. Sobre su esfera, hay dos contadores móviles –indican hora y fecha- que se desplazan y develan los discos lunares de nácar blanco que llevan incrustados. También presenta agujas azuladas y cifras arábigas con la tipografía inclinada, una característica de la línea Arceau de Hermès.

La irreverencia también es parte de su sello. Las fases lunares son de los hemisferios norte y sur, pero invirtiendo los puntos cardinales: el sur está arriba y el norte está abajo. Además, a las 12 la luna se adorna con un Pegaso, obra del artista Dimitri Rybaltchenko, y a las seis se refleja su superficie, pero con total realismo. Un sentido de la estética muy francés.

Su caja con asas asimétricas, creación del diseñador Henri d’Origny de 1978, tiene un diámetro de 43 mm, cristal y fondo de zafiro, y un movimiento mecánico de cuerda automática H 1837, exclusivo de la firma.

El reloj Arceau L’heure de la lune ofrece tres variaciones. La primera con el dial de meteorito Black Sahara (inspirado en el que se encontró en ese desierto africano), los contadores móviles lacados en cristal plateado, la caja de oro gris, la correa de aligátor mate negro, y todo esto en una serie limitada de 30 ejemplares. La segunda lleva el dial de meteorito lunar, los contadores móviles lacados en cristal marrón degradado, la caja de oro gris, la correa de aligátor mate habano y solo existen 36. La tercera, de edición limitada a dos ejemplares, tiene dial de meteorito marciano, contadores móviles lacados en blanco, caja de platino, correa de aligátor mate verde veronés.

Exclusividad total. Un reloj capaz de hacerte sentir que aterrizaste en la luna. Un espectáculo técnico y estético.


Los contadores móviles tardan 59 días en sobrevolar completamente la esfera del reloj Arceau L’heure de la lune.


Los relojes Arceau L´heure de la Lune tienen estanqueidad de 3 Bar.

UN ENCUENTRO INESPERADO

En el año 1991 surgió el primer reloj de la línea Cape Cod. En un principio, la intención era crear un reloj cuadrado, pero terminaron diseñando una suerte de cuadrado dentro de un rectángulo. La pieza original se compuso con dos eslabones partidos chaîne d’ancre, motivo creado en 1938 por Robert Dumas, exdirector artístico de Hermès, e inspirado en la cadena del ancla de los barcos.

Constantemente en metamorfosis, Hermès entrega hoy un nuevo Cape Cod: el Cape Cod Martelée, que realza la forma de los eslabones gracias a la peculiar técnica de martelée, tanto en la caja de acero como en la esfera. ¿Martelée? Es un método que consiste en golpear directamente el metal con un martillo, lo que origina el relieve.

Esta vez, el Cape Cod Martelée, en un formato pequeño de 23 x 23 mm, tiene cristal de zafiro antirreflejo, esfera cubierta con una capa de laca translúcida en degradado -del tono antracita al negro-, y una correa negra de piel sencilla o doble vuelta. Una pieza de orfebrería, definitivamente.

El Cape Cod Martelée contiene las funciones de las horas y los minutos, y el movimiento de cuarzo.

ALAS Y BUEN VIENTO

En el caso de la línea Nantucket, se trata de una herencia de 1991 del diseñador Henri d’Origny. Así como el cuadrado en un rectángulo, bautizado como Cape Cod, él creó un rectángulo en un rectángulo y lo nombró Nantucket. Lleva adaptado el motivo chaîne d’ancre y sus eslabones partidos conforman la caja rectangular de acero.

Un dato: este famoso motivo de eslabones surgió luego de un viaje que realizó Robert Dumas a las costas de Normandía. Sus musas fueron las cadenas que unen el barco a su ancla. El diseño apareció primero en una pulsera y luego dio el salto a otras piezas de Hermès, convirtiéndose en un clásico.

Hoy, el Nantucket Jeté de Chaîne d’Ancre es el reloj en el que se esparcen 41 diamantes en la caja y 48 diamantes se engastan en figuras y eslabones en la esfera blanca. Este très petit modèle (modelo muy pequeño) posee un diámetro de 17 x 23 mm y se combina con una gran variedad de correas, en piel de becerro y aligátor. De esos relojes que calzan perfecto en la categoría de joyas.


El reloj Nantucket Jeté de Chaîne d’Ancre viene con nueve opciones de correas. En becerro color azul profundo, ámbar y rosa intenso; en aligátor mate color estopa, azul abisal, gris perla y negro; y en aligátor liso color ultravioleta y rojo vivo.

CÓMPLICES DE RUTAS

La línea Slim d’Hermès surgió en el 2015 con la sencillez como parte de su modus operandi. Sus asas parecen ángulos rectos y sus cifras llevan una tipografía diseñada por Philippe Apeloig, reconocido tipógrafo.

Esta nueva versión Slim d’Hermès GMT en oro rosa es el compañero perfecto para las próximas travesías. Sus características: caja extraplana de 39.5 mm de diámetro, cristal ahumado, esfera azul con la vuelta de las horas en cepillado soleil (como rayo de sol), agujas estilo bastón doradas, contador de fecha azul y, lo más importante para los viajeros, el contador GMT en plateado graneado con agujas lacadas en azul.

En su interior, goza de un movimiento mecánico de cuerda automática extraplano H1950 que tiene un grosor de solo 2.6 mm y, en la parte de atrás, a través del fondo de zafiro, se aprecian los puentes del movimiento, decorados con la inicial H.

Además de las funciones de horas, minutos y fecha, ofrece la lectura del segundo huso horario y dos indicadores día/noche para la hora del hogar (H) y la hora local (L). El azul indica la noche y el blanco el día. Mientras que la hora del punto de destino se fija mediante un pulsador, el mismo que está en la caja. El diseño del Slim d’Hermès GMT finaliza con una correa de aligátor mate azul abisal. Es claro: Hermès es un aliado de las buenas inversiones.


El Slim d’Hermès GMT tiene una caja redonda con estanqueidad de hasta 3 Bar y cristal de zafiro antirreflectante.

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