W&W2020 – VACHERON CONSTANTIN: VALOR SUPREMO

Las maravillas del planeta, la naturaleza y las épocas pasadas son el punto de partida de las recientes piezas de la compañía suiza.

El oro rosa y el azul lacado son la simbiosis perfecta para lograr la elegancia informal. De esta forma, un nuevo reloj Calendario Perpetuo ultraplano ingresa a la colección Overseas. Aloja un movimiento mecánico automático Calibre 1120 QP/1 con calendario perpetuo (considera todos los días de los 12 meses y los años bisiestos) y una indicación de las fases de la luna que no necesitan corrección hasta el año 2100.

La caja y la pulsera son de oro de 18 quilates. El brillo del oro se prolonga sobre la esfera con lacado azul translúcido y acabado efecto rayos de sol, pues los marcadores horarios, manecillas y discos lunares también están fabricados en oro rosa de 18 quilates. En el dial, los contadores del mes, día y fecha se distinguen por su decoración con anillos concéntricos, y la minutería ribeteada en oro por su acabado aterciopelado. A su vez, estos contrastan con la terminación de cepillado vertical de la caja de 41.5 mm. Un gran reloj y no solo por la dimensión.

El modelo presume de una estanqueidad probada a una presión de 50 metros aproximadamente y correas intercambiables: oro, cuero de aligátor azul y caucho azul. En el caso de la pulsera de oro de 18 quilates, los eslabones están inspirados en la Cruz de Malta, el símbolo de Vacheron Constantin; en el caso de la correa de piel, incluye un cosido a mano y escamas cuadradas grande.
Un objeto con temperamento.


En el movimiento del nuevo reloj Calendario Perpetuo Ultraplano, de la colección Overseas, se alojan 276 piezas, 36 rubíes y está dotado de una reserva de marcha de 40 horas.

EL CANTO DEL AVE

Cuatro relojes, un homenaje. Este tributo es para la serie La Musique du temps, en consideración a las artes musicales del departamento Les Cabinotiers, un área de la firma suiza que crea ejemplares únicos y personalizados. Ya en el siglo XVIII, en Les Cabinotiers, los maestros relojeros trabajaban en talleres bañados de luz natural, llamados los cabinets.

Las esferas de estas cuatro piezas son obras maestras. A la izquierda, cada una muestra un pájaro cantor hecho con el esmaltado champlevé, que se basa en celdillas (huecos) rellenadas con el material delicadamente aplicado con un pincel, y con una rica paleta de colores para darle realismo. El esmalte, elemento mineral, debe fundirse para conseguir su brillo y requiere sucesivos pasos por el horno. A la derecha, las esferas presentan un motivo guilloché hecho a mano sobre el que figuran los minutos.

Los pájaros pintados son el colibrí, arrendajo azul, herrerillo común y petirrojo. El colibrí, representado en tonos verdes y alimentándose del néctar de una flor, es el pájaro más pequeño del mundo capaz de batir sus alas hasta 200 veces por segundo. El arrendajo común, sobre fondo azul, es el guardián de los bosques y avisa a su especie de la presencia de depredadores. El herrerillo común, en fondo marrón, es fácil de identificar por su plumaje amarillo y azul. El petirrojo es el que descansa sobre una esfera con pigmentos burdeos.

Estos diales vienen envueltos en cajas de 40 mm de oro rosa –excepto el petirrojo en oro blanco- y con un brazalete de piel de aligátor cosido a mano y a tono. Además, las piezas, bautizadas como Los pájaros cantores, incorporan un movimiento mecánico de carga automática ultraplano, el 1120 AT, que permite la visualización descentrada de las horas deslizantes.
Son una auténtica invitación a cerrar los ojos y soñar. Ya se puede escuchar el canto imaginario de los pájaros.


Los cuatro relojes bautizados como Los pájaros cantores de la serie La du Temps, del departamento Les Cabinotiers, gozan de un movimiento 1120 AT, desarrollado en los años 60 y considerado un modelo de ingeniería relojera.


Para dar vida a las aves de los cuatro relojes de la serie La Musique du Temps, el maestro esmaltador de Vacheron Constantin aumentó su paleta a 10 colores con sus distintos tonos para cada esfera.

ÉRASE UNA VEZ

La colección Fiftysix es una máquina del tiempo. Celebrando el maridaje de épocas distintas, toma prestadas las características de una pieza de 1956, el 6073, el primer reloj automático estanco (resistente al agua) creado por Vacheron Constantin, pero le añade varios toques contemporáneos.

Así, la propuesta Fiftysix se renueva con dos modelos con la caja de 40 mm en oro rosa de 18 quilates; la esfera marrón sepia, un color que refuerza su carácter vintage; y la correa de piel de becerro a juego. Del 6073, este par mantiene las asas (parte que une la correa con la caja) basadas en la forma de la Cruz de Malta, el símbolo que inspiró su creación en los años 50, y el cristal tipo urna, como los relojes de la posguerra.

Uno de esos recientes modelos tiene el calendario completo. Es decir, incluye el día, la hora, el mes y la fase lunar, que no requiere ajuste en 122 años. El Fiftysix Calendario Completo posee una esfera con efectos de luz y discos lunares en oro rosa de 18 quilates que resaltan sobre un cielo azul.

En el anillo horario se alternan números arábigos con marcadores en oro bañados en material luminiscente. Su movimiento de carga automática, el 2460 QCL/1, tiene una masa oscilante en oro rosa de 22 quilates, cuya forma también está basada en la Cruz de Malta.

El otro modelo, el Fiftysix automático, es mucho más sencillo. También lleva el dial con efectos de luz, números arábigos alternados con marcadores en oro bañados en material luminiscente. Sin embargo, en este caso, el movimiento mecánico de carga automática es el Calibre 1326, visible en la parte de atrás.

Un par de piezas para uso cotidiano que son herencias de un legado único.


Los dos nuevos modelos de la colección Fiftysix lucen la Cruz de Malta, el símbolo de Vacheron Constantin, en la corona, y una estanqueidad probada a una presión de 30 metros.

SIN IGUAL

Esta es la mezcla de un cronógrafo monopulsador, cuyo comando está insertado en la corona, y de un tourbillon, que mejora su precisión al compensar las desviaciones producidas por la gravedad cuando se cambia de posición. Aquí, el tourbillon ocupa su lugar a las 12 horas y ostenta una estética basada en la Cruz de Malta. El segundero pequeño va por encima.

El nuevo Traditionnelle tourbillon cronógrafo forma parte de la propuesta Traditionnelle; marca las horas y los minutos con agujas tipo dauphine de forma triangular; luce una minutería ferrocarril, es decir, una doble línea que marca la escala de minutos con un diseño que evoca los rieles; posee una indicación de la reserva de marcha a las seis horas y un cronógrafo contador de 45 minutos a las tres horas. Vale mencionar que el cronógrafo tiene un sistema de activación conocido como todo o nada, pues se activa cuando se ejerce la presión suficiente y solo tiene un pulsador para la puesta en marcha, la parada y la puesta en cero, como los cronógrafos originales.

Además, este reloj contiene una caja de 42.5 mm en oro rosa de 18 quilates con un fondo de cristal de zafiro transparente; un Calibre 3200; y una correa de piel de aligátor marrón con acabado artesanal. Es así como luce un trabajo bien hecho.


El reciente Traditionnelle Tourbillon cronógrafo goza de una esfera opalina plateada, y las agujas y los índices en oro rosa.

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